El Reino Animal – Primera Parte

El Arbor de la Vida
Un Eón comprende la Historia del Planeta Tierra, desde la etapa de “Ante-Vida”. El Precámbrico que fue a etapa más larga de la Historia del Planeta. La Etapa “Ante-Vida” comenzó hace 4.000 millones de años, hasta hace 3.750 millones de años, cuando comenzó la Era Primaria con un período rápido de cambios. La Era Primaria tuvo con una duración de más de 290 millones de años, fue la primera etapa en el Período Precámbrico, un período largo donde llegó a etapas superiores relativas al cataclismo, un período que abarcó desde hace 2.500 millones de años hasta cerca de 545 millones de años atrás. El período Cámbrico comenzó desde la etapa de “Ante-Vida” al final del Eón Proterozoico y terminó hace aproximadamente 540 millones de años dejando paso al periodo Cámbrico.

La etapa llamada esotéricamente el “Albor de la Vida” (Del lat. albor,- ōris), fue la juventud del Planeta, la cual estuvo comprendida en el eón Fanerozoico que duró más de 250 millones de años. Estuvo intermediando entre la Era Arcaíca y la Era Primaria, una etapa intermedia que tuvo sus inicios después de finalizar la Era “Ante-Vida”. Geológicamente la etapa de la Era Primaria comenzó hace unos 500 millones de la Era Paleozoica, donde la radiación mineral fue menos extensa. Después de los eventos tectónicos sucedieron hechos en la historia del Planeta los cuales puede subdividirse en varios períodos largos, cada uno caracterizado por evoluciones bien definidas, tanto en los ámbitos geológicos como en los dominios biológico.
La Era Mesozoica se inició hace 500 millones de años y finalizó hace 65 millones de años (a.c), en esa etapa los ciclos evolutivos avanzaba lentamente y las formas perduraban largo tiempo. La superficie terrestre ya estaba recuperada, el Reino Vegetal se cubría en gran medida de flora, y estaba en plena armonía con la naturaleza. Los grandes bosques de helechos, el paisaje desnudo y sin atractivo de los tiempos pasados se fue vistiendo de un verdor lujuriante, la atmósfera empezó a enriquecerse de oxígeno y se hizo ideal para la respiración pulmonar, había abundante vegetación para sustentar las incipientes vidas animales.
El Planeta gradualmente va adquiriendo su configuración actual. El clima fue excepcionalmente cálido durante todo el Período Mesozoico, desempeñando un papel importante en la evolución y la diversificación de nuevas especies animales. Así van pasando las épocas y la vida animal tiende a hacerse compleja, pero hace aproximadamente 250 millones de años (a.c) del Mesozoico, sucedió el evento Pérmico-Triásico llamado la “Gran Mortandad”, fue un evento de extinción que se produjo entre los límite de los períodos geológicos Pérmico y Triásico, y donde alrededor del 90 por ciento de todas las especies marinas y el 70 por ciento de los vertebrados terrestres se extinguieron.

La etapa de la “Explosión Cámbrica” durante la Era Mesozoica, o Era Secundaria, conocida como la era de los “lagartos terribles”. Englobó la cuarta parte de la historia de la vida del Planeta Tierra, un período que se extendió por los siguientes doscientos cincuenta millones de años (a.c). El Planeta ya estaba en su madurez y estaban creadas las condiciones para el sostenimiento de la vida en los oceános.

La Era Mesozoica fue una de las tres eras geológicas pertenecientes al Eón Fanerozoico, se extiende desde hace 543 millones de años hasta nuestros días. Incluye tres periodos geológicos antiguos y más pequeños, según lo siguiente:
El Triásico, primero período geológico de la Era Mesozoica.
Jurásico, segundo período de la Era Mesozoica.
Cretáceo, tercer y último período de la Era Mesozoica. En la precedente etapa, ya estaba establecido en el Planeta, el Tercer Segmento de los Pilares de la Evolución, de donde podían surgir las nuevas vida y dar origen al Tercero Reino de la Naturaleza superiormente más desarrollado.

El Proceso: La Trasmutación
Durante la “Explosión Cámbrica” se originó un misterioso cambio en el Programa Divino denominado “Trasmutación”, —del lat. transmutatĭo, -ōnis: Acción y efecto de transmutar—, los organismos vegetales a organismos animales—, que a la larga, culminaron en el desarrollo de las primeras formas de vidas que tenían una tremenda cadena de ADN. La “trasmutación” de las dos vidas, —que eran la misma cosa, vegetal y animal—, representa la supervivencia de los primeros pasos en la evolución. Las células fueron las verdaderas trasmutadoras para facilitar el paso al Reino Animal.

El Reino Mineral propició la radiación necesaria y contribuyó con una misteriosa y transitoria criatura, —la cual podría describirse como una “roca viva”—, para dar paso a la creación del Tercer Segmento de los Pilares de la Evolución. Practicamente, en el hábitat natural de la “roca” existían una compleja estructura de “células de energía vital”, donde el Reino Mineral desarrolló y conformó un “molde” para crear vida. En el hábitat natural de la “roca viva”, los “Portadores de Vida”, través de una transición, “precipitaron” una matriz nucleíca para activarla. “Las proteínas vitales” estaban allí para empezar y ser heredadas luego por todos los linajes emergentes”. La vida puede haberse originado de la forma siguiente:

Primero fue un cultivo molecular en bruto formado en la “roca” con la matriz nucleíca, —ácidos RNA y DNA cuyos genes no está confinado al interior del núcleo, sino extendido en el citoplasma—. De repente en el núcleo cromosónico se hizo una especie de “shock eléctrico” que activó la cadena y surgió algo con vida de acuerdo al Programa Divino. —El Programa Divino se puede definir como el esquema de modelación de las Siete Aplicaciones Cósmicas—, el cual fue dividido en siete segmentos denominados: “Propósitos Principales de los Pilares de la Evolución”.

Durante esa etapa se formó un cultivo para una incipiente criatura oceánica multicelular vegetal-animal, dicho cultivo fue una “sopa química” con la cual la evolución fue construyendo las formas más complejas. Los ácidos nucleicos se trasladaron a través de una transición al núcleo de la “roca”, y de acuerdo al Programa Divino, se activó el ARN/ADN. A partir del cultivo molecular, no tardaron en aparecer de manera repentina los orgánulos vivientes, seres mitad con vida y otra mitad sin vida, es decir, organismos que se reproducían por sí mismo, y donde el agua fue el elemento vivificador. —Fue una transición entre dos vidas que eran la misma cosa, vegetal y animal—, de ese modo se produjo la “trasmutación y surgieron organismos no reconocibles, especies unicelulares, algo que de alguna manera tenía vida.

Se cree que la evolución de la criatura planta-animal con su mecanismo no existe ahora, pero sí estuvo presente en un pasado distante. La “roca viva” albergó a los incipientes organismos donde se crearon y fundamentaron las primeras formas vegetales-animales. Dicha criatura fue para el Reino Animal lo que la bacteria fue para el Reino Vegetal. La “roca viva” se puede definir como el ancestro común de las Plantae en “primer lugar” y de los animales en “segundo lugar”. El ancestro común fue un organismo con células muy complejas, con ciclos de vida también muy complejos”. La transición permitió la aparición muy temprano de las primeras especies, bacterias simples denominados priones, virus, bacterias, esponjas, protozoarios, trilobites, etc. , que tenía que vivir en ambientes extremos y reproducirse rápidamente.
El Tercer Pilar de la Evolución se formó desde el momento en que se produjo la trasmutación en los organismos vegetales-animales, dichos organismos constituyeron los sobrevivientes de los primitivos cultivos vegetales en los cuales se produjo el efecto de la “trasmutación”. Dicho El proceso representa la supervivencia de los primeros pasos en la evolución del Reino Animal, el cual se desarrolló mediante la “precipitación y un “chock eléctrico” que dio como resultado, la formación por sí misma de las primeras vidas animales.
Mediante el proceso de “trasmutación” emanaron las primeras especies, las células autónomas completas que carecían de membrana interna y las “proteínas ancladas” en el núcleo cromosónico de la “roca viva” permitieron el acceso a todos los ingredientes necesarios para sustentar la vida. Fue la primera evidencia indicativa de vida en Planeta Tierra. El dominio absoluto las bacterias, arqueas y eucariotas —plantas-animales del pasado—, y todas las demás especies animales del presente.
La Vida Oceánica
Al principio, los mares y lagunas protegidas, estancadas y poco profundas fueron la “cuna” de las primeras formas de vida trasmutadas en la “roca”. Las lagunas cobijaban muchas formas de vida, algunas de ellas muy extrañas, si se comparan con los organismos actuales. Las lagunas tenían condiciones ideales para preservar las “células vitales”, y a partir de la cadena ARN/ADN aparecieron los orgánulos unicelulares, formas de vida primitivas y sencillas que habitaban en el limo y el cieno de los lechos oceánicos, las bahías y caletas de agua tibia en las costas, y el crecimientos de grandes arrecifes coralinos en las aguas cálidas, con predominio de vida más activa en los océanos.

Uno de los pasos más importantes de la etapa de “Vida Oceánica” fue la aparición de los primeros organismos acuáticos, que gradualmente se fueron abriendo camino a lo largo de las extensas costas. El Reino Mineral propició la radiación necesaria para facilitar el paso a la vida animal y la radiactividad aportó lo básico. El Reino Mineral cumplió a la perfección la parte correspondiente dentro del gran plan divino. El ascenso gradual al Reino Animal fue a partir de los orgánulos antepasados.
Los orgánulos se originaron a partir de protozoarios y las cianobacterias que habitaban en la “roca de vida inexpresada”. A partir de la cadena ARN/ADN aparecieron organismos unicelulares los cuales se juntaron en comunidades. Las primeras eran bacterias, virus y microbios —más conocidos como arqueas—, esponjas, protozoarios y trilobites. En algún momento, las cianobacterias se convirtieron en criaturas más desarrolladas, algas clorofitas, rodofitas, anélidos, artrópodos y organismos que primero fueron unicelulares.

De ese modo van surgiendo las especies multicelulares anfibios, y durante millones de años se van creando más complejos, se movían con rapidez, y así se van dando las condiciones para el desarrollo de la Vida Oceánica. Las esponjas constituyen uno de los sobrevivientes de los primitivos tipos intermedios, aquellos organismos por los cuales se produjo la transición gradual, de lo vegetal a lo animal. En la actualidad no existen las especies que participaron en aquellos cambios importantísimos que dieron como resultado los organismos intermedios a los animales. Estas primeras formas transitorias, aunque no eran idénticas a las esponjas modernas, sí eran muy parecidas a las especies que se ven hoy en los ambientes marinos; fueron verdaderos organismos de transición —ni vegetal ni animal.

Los primeros dieron origen a la “raíz” del Arbol de la Vida, el cual a su vez creó oportunidades de desarrollo para la biodiversidad de los organismos terrestres. Algunos fueron gigantes y complejos, dotados con genomas para rivalizar y en algunos casos superar las dotaciones genéticas de las bacterias más simples. Cientos de especies intervinieron, muchos se extinguieron o no sobrevivieron a la enfermedad fúngica. Algunos no se desarrollaron lo suficiente para sobrevivir y otros fueron un fracaso para el subsiguiente desarrollo. Hoy en día algunas especies lucen de forma muy parecida a como lucían cuando fue el primer y más grande logro de la evolución, el “shock eléctrico” en la “roca viva”.
La Vida Oceanica intermedió con la Era Devonica, un período perteneciente a la Era Primaria que abarcó unos doscientos millones de años y que se extendió por 25 millones de años—, Se relaciona con la transición y aparición de una gran variedad de animales marinos durante la Etapa Cámbrica. Hace aproximadamente 550 millones de años (a.c.), la vida en los océanos no había cambiado mucho y estaba bien distribuida, pero se caracterizó por la transición y súbita aparición de los tipos unicelulares, organismos microscópicos y tipos que formaron los primitivos organismos multicelulares.
Desarrollo de la Vida Oceánica
En los finales del Período Silúrico y principios de la Era Mesozoica se desarrollaron los organismos acuáticos, El Periodo Cámbrico fue la etapa donde se formaron los primeros organismos multicelulares y los complejos y desarrollados. El período dio origen a la edad de los Trilobites, Polychaetas y Eurypteridas, — crustáceo braquiópodos y escorpiones de mar—. Fueron los primeros organismos que gradualmente se fueron abriendo camino a lo largo de las extensas costas. Los Eurypteridas, Polychaetas y braquiópodos ostentaron la grandeza al tener el record de permanencia de vida oceánica. Fueron las especies más antiguas de la Era Primaria. —Por decir de alguna manera, todo estaba “cundío” de Tribolites, Eurypteridas y artrópdos Polychaetes.

Dichas especies predominaron y dominaron los océanos durante millones de años. En un principio, las especies aparecieron a manera de volvocídeos y al estilo de hidras y medusas, después en vertebrados que se alimentaban por fagocitosis, los invertebrados, los batracios. También los tetrápodos anfibios, salamandras y apodas descendientes de los sarcoptérigios y los vertebrados de temperatura variable. Despues se desarrollaron la estrella de mar, los crinoideos, los erizos de mar, los pepinos de mar, los crustáceos, y otros grupos muy afines, seguidos muy de cerca por los moluscos, las ostras, el pulpo y el caracol. De la familia de los molluscus surgieron los metazoos con tegumentos blandos, la ostra, el pulpo, la limaza, el caracol, la jibia etc., de cuerpos desnudos o revestidos con una concha.

Tambien aparecieron muchos especímenes no progresistas, los cuales representaron tipos estacionarios de animales primitivos e inferiores. Después aparecieron los hongos que infectaron a las especies de los ámbitos marinos donde se encontraban, y lanzaron a otras a una decadencia evolutiva, la Naturaleza no fue muy amistosa con ellos, muchas especies fueron afectadas por la enfermedad fúngica, de cara inminente a la extinción. Algunas vivieron vigorosamente, otras tuvieron una breve duración, ese breve período. Esa etapa fue una rama en el “Arbol de la Vida” que no logró progresar.

En los océanos hizo su apareción la familia de los tetrápodos, de la cual surgieron dos modificaciones singulares: La anura, —e an-y el gr. οὐρά anura —, batracios que tienen cuatro extremidades y carece de cola y la salamandra. La anura dio origen a la rana, la cual pertenece al antepasado más primitivos de la evolución animal. También aparecieron otros organismos que se desarrollaron a partir de tipos superiores, cangrejos de agua dulce, cangrejos, corales formadores de arrecifes y cefalópodos, que junto a los artrópodos, poliquetos. En los mares, surgimiento de los ammonites y otras especies que a la larga, culminaron en el desarrollo de las verdaderas formas de animales marinos.

La Vida Oceánica con una fauna muy variada comprendió los siguientes millones de años de nuestra era. El período Cretácico derivó su nombre del predominio en los mares de los prolíficos Trilobites. El escenario estaba dispuesto en los océanos para la aparición de los primeros animales vertebrados. En los oceános, el surgimiento de los peces sin mandíbulas y después conjuntamente con la familia con mandíbulas y escamas, apareció la familia del grupo sarcopterigios, peces de “aletas lobulares”. Los océanos estaban poblados por grandes peces depredadores. Gradualmente las especies se fueron abriendo “camino terrestre” y evolucionaron hacia vidas más complejas, se diversificaron y surgieron las primeras especies.

Durante el Perido Devónico,- —Un Periodo transcurrió hace entre 407 y 362 millones de años (a.c) —, Los animales empezaron a inmigrar, muchas especies acuáticas animales se adaptaron a la respiración aérea y consiguieron pasar al ambiente terrestre, excepto las que dependían directa o indirectamente de lo que había para su existencia. Actualmente no existen la anura y otros especímenes que participaron en aquellos cambios importantísimos, los cuales dieron como resultado las especies intermedias, únicamente se trae a colación las especies que sobrevivieron la prolongada lucha. La etapa de “Vida Primitiva Oceánica” dio origen al Tercer Pilar de la Evolución, lo cual fue el más grande logro en la Creación. En dicha etapa la especies acuáticas evolucionaron lentamente durante los antecedentes millones de años y siguieron en desarrollo durante en estos últimos 150 millones de años.
Desarrollo de la Vida Terrestre
Hace unos 415 millones de años, todavía la vida en el Período Devónico no estaba bien definida, no había cambiado mucho. El aire seguía teniendo bióxido de carbono, no era adecuada la vida para los animales de sistema respiratorio. La “Explosión Cámbrica” propició la formación de la biología del Reino Animal Oceánico, fue una “Interfase Divina”, pero desde el punto de vista, el “Arbol de Vida”, también fue importante para iniciar la “Vida Primitiva Terrestre”. Durante el período Pérmico la vida no había cambiado mucho. Habían aparecidos los primeros insectos terrestres, pero no habían aparecidos los animal terrestre, sólo existían los animales que estaban emparentados con los hongos y las plantas.
Hace 150 millones de años se inicio la inmigración acuática y la etapa de vida terrestre. La “Explosión Cámbrica”, ayudó a propiciar la diversidad de animales al ámbito terrestre superiormente más desarrollados. El escenario en el período estaba preparado, fue el inició de la verdadera inmigración. —Del lat. immigrāre—, de los vertebrados. Un período que estuvo caracterizado por inmigración de animales vertebrados acuáticos que ayudaron a desarrollar el hábitat terrestre e iniciar la verdadera evolución de la vida animal. Fue una etapa que se inició en Era Mesozoica hace unos 300 millones de años. Los Portadores de Vida propiciaron la inmigración y en unos poco millones de años empezó el despuntar la vida biología terrestre.

A la Era se le dice Mesozoica, porque se encuentra entre dos etapas, la Primaria y la Terciaria, llamada también Era Secundaria. Entre esas dos etapas ocurrió el evento de la inmigración, lo cual ayudó a propiciar la diversidad de animales superiormente más desarrollados. Los animales oceánicos y marinos de constitución branquial, traqueal y respiración aérea pasaron por transformaciones para adaptarse a la vida terrestre y consiguieron pasar al medio, fueron los primeros que gradualmente se fueron abriendo camino. Durante la etapa de transición, las especies se fueron diversificando en forma abundantes en casi todos los ambientes terrestres

Los seudópodos polychaestes habían desarrollado pulmones de sus vejigas natatorias y respiraban aire, también los tetrápodos y las especies anélidas se adaptaron a la respiración aérea mediante diferentes sistemas y procesos fisiológicos. Inmigro el calamar gigante, el invertebrado de agua dulce y caracoles, seguido de los invertebrados y las criaturas sin espinas, las cuales se cree que representaron el 99% de la diversidad migratoria. Inmigró el ciempiés, la araña, la lombriz, el artrópodo, un insecto similar a los actuales y otros grupos muy afines.

De ese modo aparecen los primeros tetrápodos anfibios, salamandras y apodas descendientes de sarcopterigios en el ambiente terrestre. Los invertebrados característicos de este período fueron los amonites de caparazón con forma de caracol, y los belemnites, más pequeños y con el caparazón alargado y puntiagudo, entre otros equinodermos, braquiópodos y cefalópodos, mientras que otros muchos se desarrollaron y se adaptaron al ambiente terrestre. La inmigración acuática ayudó a propiciar la diversidad de animales al ámbito terrestre superiormente más desarrollados, pero en dicha etapa migratoria también desaparecieron grandes grupos de animales como los trilobites, graptolites y peces acorazados.

Desde el ambiente acuático se abrieron camino los vertebrados anfibios, y otras familias “sauro”, el cocodrilo, y otros anfibios de temperatura fría y variable, reptiles escamosos, serpientes marinas, reptiles voladores. El lagarto, la Araneae Trogloraptoridae, —una araña con 8 patas y garras en las patas—, también otros que podrían haber descendido del “anura”, y finalmente apareció el artrópodo y un insecto muy similar al actual.

En esta misma etapa, durante el Período Cretáceo hace unos 55 millones de años hicieron su aparición las aves, las cuales mutaron “súbitamente” a partir de un remanente, un pequeño grupo de terópodos de donde surgieron las primeras especies voladoras con esqueletos y músculos, muy semejantes a los pájaros modernos, pequeñas aves del género columbiformes, —un vertebrado parecido a una paloma—. y donde el terópodo fue el antecesor de todas las especies de aves. Probablemente fue el salto más grande de todo desarrollo anterior al ser humano que se haya efectuado, cuando el “Saurópsido” llegó a ser ave. Los tipos de aves de hoy —águilas, patos, palomas, y avestruces— todos descendieron de los enormes terópodos hace mucho tiempo

Fue una diversidad de especies inmigratorias durante la etapa del “Albor de la Vida”. Cientos de vertebrados y otros animales del ambiente acuático inmigraron, cientos y cientos intervinieron y perecieron, y muchos se extinguieron. La rana aún sobrevive, pero no ha logrado progresar habiendo perdurado hasta el presente, en forma muy similar a aquella de los tiempos de la época Cámbrica. Actualmente el Planeta Tierra, a pesar de ser un planeta pequeño, tiene diversidad de vida terrestre y acuática, es uno de los planetas más privilegiados, porque es el que más diversidad de fauna tiene en toda la Galaxia.

Desarrollo de las Familia Saurósida
Hace 140 millones de años hizo su aparición la “anura” —e an-y el gr. οὐρά anura—, el antepasados de los pre-reptiles, un batracios que tenían cuatro extremidades y carecía de cola. El anura pasó a ser una criatura acuática, aérea y terrestre, se desarrollo en el ambiente marino y pasar posteriormente a tierra firme, donde apareció como un fósil totalmente completo en su forma. Fue el antepasado en línea directa de los “Lagartos Terribles” y demas especies “Saurósidas”. Durante el Pérmico y Triásico ocurrió la etapa llamado la “gran muerte”, un evento de extinción que ocurrió hace aproximadamente 251 millones años.

Hace unos 200 millones de años, al final del Período Pérmico se inició en el Jurásico el período geológico llamado de la “Gran Edad”, En esa etapa hizo su aparición el reptil cariñosamente apodado “Pachyrhachis, —una especie que existió el período Triásico, —o período anterior—. Se desconoce su origen, pero se cree que fue un reptil vertebrado que vivió hace unos 300 millones de años atrás, durante el período Carbonífero. El “Pachyrhachis es descendientes del anura, el evento pudo haber ocurrido hace unos 235 millones de años. La Familia “Saurósida” apareció en el Planeta hace unos 230 millones de años durante el Período Triásico y se extinguió a finales del Jurásico.

El “Pachyrhachis origino la Familia de los “Lagartos Terribles o Era de los Dinosaurios, llamada también, “Etapa de Vida Ovipera”, porque en esta era se desarrollaron ampliamente todos los reptiles oviperos. Durante el Período Cretáceo hace unos 150 millones de años sucedieron algunos eventos continentales, sucedió la Edad de Hielo, un evento que duro cerca de 200 años. Durante el período Jurásico, —hace unos 130 millones de años—, los “Saurópsidos” descendientes del “Pachyrhachis “, se desarrollaron y se dividieron en varias especies y formas, algunos más grandes, otros más pequeños, esto en cuanto a su evolución biológica, lo cual fue realmente evolutivo. Se volvieron los monarcas del período y dominaron el Planeta.

Los “Saurópsidos” fueron muy exitosos y evolucionaron rápidamente, se diversificaron en dos ramas: Carnívora y la herbívora, a partir de las dos ramas evolucionó la familia de los dinosaurios, plesiosauros, ictiosauros, pterosaurios y los pterodáctilos, los terópodos, el antecesor de los reptiles voladores. Los “Saurópsidos” alcanzaron un máximo desarrollo, desde una especie que medía casi 25 metros, hasta una más pequeña y carnívora que media cerca de 2 metros. En el Jurásico continuaba desplegándose los potenciales de la “Familia”, se volvieron los monarcas del período y dominaban el Planeta.
La Era Terciaria, o Cenozoico se inició hace unos 65 millones de años y se extendió hasta la actualidad. Durante la Era, la mole “Saurósida” aunque extinta, produjo a su paso un eco en el mastodontes y el mamuts, especies que están relacionadas con los elefantes modernos. También produjo un eco en los canguros saltadores. La “Familia” se extinguió aproximadamente 65,5 millones de años. El evento corresponde a los finales del período Jurásico y el comienzo de la Era Cuaternaria, la última del período del cenozoico que se extiende hasta la actualidad.
En el Jurasico ocurrió la extinción, la etapa se conoce como la decadencia de la “dinastía reptil” y el florecer de los “Confuciusornis”. La descendencia “anura” está representada en la actualidad por cuatro divisiones: Dos de ellas, no progresistas, las serpientes y los lagartos, juntamente con sus primos, los cocodrilos y las tortugas; una de ellas, parcialmente progresista. Tercera, la familia de las aves, la cuarta, numerosos órdenes de ovíparos. Fue el paso intermedio en el desarrollo de la “Familia Saurósida”, la cual muestra características que la ponen en evidencia entre las criaturas marinas y las serpientes terrestres.
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Continúa en Segunda Parte: Desarrollo del “humanoide-reptilode-mamiferoide”

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