El Reino Humano – 2da. Parte

El Reino Humano 2da. Parte – Cuarto Pilar de la Evolución
________________________________________
La evolución de los Africaphitecus
Hace 15.5 millones de años aconteció el peregrinaje de dos jóvenes lémures, pertenecientes a la 3ra. Raza denominada Lemuriana, —Lemuria fue un Continente que existió en el Océano Pacifico—. De repente, apareció en la mente de los dos lémures con facultad instintiva, abandonar su tierra y hacer el recorrido de su vida. El plan fue para huir de las continuas peleas entre los grupos tribales a quien ellos pertenecían y comenzar así, un recorrido por otras regiones. Emigraron hacia el oeste y arribaron a otras tierras, avanzaron poco a poco a lo largo de la costa asiática y alcanzaron las salubres regiones y las zonas montañosas de la India. Tuvieron algunos muy desafortunados trastornos y experimentaron altos y bajos que los llevó en una carrera turbulenta, a un recorrido por otros lares y aparecieron en un sector del Sudoeste de África.

En África, los dos lémures se unieron a otras tribus de la región, denominados colectivamente “homínidos”. Eran tribus “amigables que vivían con los animales, y se caracterizaban por caminar recto. —Se puede aplicar el calificativo de “homínido” porque las criaturas tenían características humanas—.
En aquella época África era un continente-isla, y no había allí quien pudiera competir con los seres “amigables”. En cuanto a su aspecto general, eran de constitución bípeda, caminaba erguidos, ojos negros y el color de su piel morena. Habían abandonado la vida en los árboles y se servían de pieles de animales para protegerse del frío, tenían un poco más de pelo que los homo sapiens y apenas un poquito más conceptual que el mono actual. Desde su llegada a la región, los dos jóvenes lémures convivieron largo tiempo con ellos.

Se puede decir que: “Los dos lémures fueron los primeros misioneros del mundo”. En África se cruzaron con hembras homínidas y llegaron a ser los padres de los primogénitos de la primera generación humana. Dicha generación contaba con media centena de nietos y media docena de biznietos. Hace unos 3.2 millones de años la raza humana había comenzado, con la aparición en África de la 3ra. Raza. El Africa fue la zona original de la implantación de vida humana, fue el primer eslabón, la especie “rompedora” de los nuevos patrones humanos. El cuerpo físico de las proles lemures presentaba nueva apariencia y tendencia a otros colores de piel, y estatura estable en el tiempo.

El patrón que existía en el Planeta desde que los primeros que asumieron la forma humana, fue cambiando para permitir el nacimiento de una nueva forma de ser humano. El cuerpo físico de las progenies empezó a cambiar para adaptarse el siguiente nivel de evolución. Trasmutaron a nuevos patrones, los cuales se fueron diversificando, algunos de piel clara, otros de piel media morena y piel oscura. Así es como empezó a funcionar la humanidad del Planeta. Con la trasmutación racial, también apareció el instinto de cuidar debidamente a las progenies que nacían endebles, lo cual caracterizaría el desarrollo progresivo de la mente de orden intelectual, frente a un instinto animal disminuido.

Las progenies vivían en comunidades, se alojaban en grandes cavernas o refugios de roca contiguos y se comunicaban por pasajes que habían sido excavados en la blanda caliza con herramientas de piedra ideadas por ellos mismos. Se quedaban allí asentados en forma permanente aprendiendo a usar rocas puntiagudas, piedras y huesos, a lanzar piedras y servirse de garrotes para pelear, porque tenían constantes batallas con tribus inferiores, que se repetían una y otra vez. Cabría esperar que quienes hoy habitan el norte de África, fuesen los descendientes directos de los primeros lémures, los cuales en su larga aparición, jugaron un papel importante en la evolución.

Sólo dos cosas llegaron a ocupar la mente de los “africapithecas”: Eran dependientes de la carne, cazaban en grupos para obtener el sustento, y peleaban para vengarse de alguna injusticia o insulto real o supuesto del cual había sido objeto a manos de las tribus vecinas. Un estudio indica que usaban utensilios de piedra para cortar carne e incluso, cortes en huesos de animales, lo que indica la habilidad que tenían para cazar, pero no se desenvolvían en el mismo lugar, formaban grupos, se volvían nómadas y se desarrollaban en otras regiones. Pero no habían sido colonizados y aún, no había llegado a ellos el modelo de desarrollo humano.

Los “Africapithecus” participaban en estrategias de comportamiento en las que trepar a los árboles, un comportamiento que se unía a su condición bípeda. Su comportamiento arbóreo demuestra una semejanza con los simios africanos modernos, pero ese comportamiento no demuestra que los humanos evolucionaron a través de una progresión lineal de la especie simia. Es la raza humana más antigua que se conoce, una amplia extensión de fósiles se han encontrado, pero no se han identificadocomo pertenecientes a dicha raza, los fósiles encontrados solamente señalan formas de la Epoca Cuaternaria parecidas a las humanas, lo cual indica que pudieron haber existido entre 2.7 millones y 2.5 millones de años adC.

La aparición de los “africapithecos” en Africa hace unos 2.7 millones de años, se puede definir como: “El Punto intermedio de la Evolución”, desde el cual, vino a la existencia el Cuarto Pilar. La colonización “Africapithecas” fue un evento clave en la historia humana, la nueva raza lémur homínida progresaba, la capacidad craneana había aumentando, su decodificador se desarrollaba lentamente, no era la misma que tenía la anterior Raza Ramaphitecus de la Era Terciaria. Los Africapithecos habían evolucionado genéticamente, eran un poco diferentes del elemento común de la tribu; Sin embargo, el cruce que generó la prole de la “infantil Raza Africapitheca”, reafirmó el color negro de su piel contrastante con la piel morena de los progenitores lémures.

Las progenies figuraban entre los miembros más inteligentes del grupo y condujeron a un periodo próspero en la evolución humana y así, pasaron a llamarse la 4° Raza humana. Fueron los primeros proto-humano con un ADN similar al humano, pero no estaban emparentados directamente con las tribus existentes de gibones y monos, —cuyas progenies han sobrevivido hasta la edad presente—. Ni estuvieron emparentados con los “Ramaphitecus”, aunque que ambos descendieron de un antepasado común, ya tenían mucho tiempo en extinción.

Durante la colonización en la 4° Raza, almas provenientes de otros planetas, llegaron a la Tierra para encarnar, penetraron en cuerpos de ramaphitecus para vivir experiencias físicas. Venus y Marte eran planetas hogares de muchas almas, que después de su caída, vagaban por todo el Universo. Vagaban aquí y allá, fuera de su mente, clamando por la piedad del Creador, porque no encontraban un hogar que los aceptara. El Creador escuchó el pedido. Las almas errantes estaban destinadas para reunirse en este Planeta y encarnar en la 4° Raza, al igual que todos los otros seres que también evolucionaba en este Planeta. Los seres espirituales de Venus y Marte encarnaron en proles africanas. De ese modo se generó la “infantil raza”.

La colonización de los seres espirituales produjo repentinamente en el Sudoeste de África, progenies humanas derivados de los lemures que convivían con las tribus “homínidas”. Es un apasionante campo de estudio para conocer como fue el desarrollo del Cuarto Reino de la Naturaleza. Las tribus africapithecas fueron magníficas, los varones peleaban heroicamente por la seguridad de su y prole y su pareja; las hembras se dedicaban cariñosamente a sus progenies. La “infantil raza”, generó la primera estirpe humana en África, los primeros candidatos de transición entre nuestro antepasado el antropides-humanoide de la Era Terciaria.
La “infantil Raza Africapitheca”, fue a todas luces superior a gran parte de sus descendientes inmediatos, y fue radicalmente distinta a todos sus antepasados, tanto inmediatos como remotos. La convivencia con las tribus primitivas generó el primer eslabón verdaderamente humano, por lo cual, se puede dilucidar que el mundo de la “infantil Raza Africapitheca” vienen a ser los padres de todo el género humano.

Comparando la evolución Ramapitecus con la Africapithecus, la raza había avanzado “forge ahead”, a tal punto que ya no era la misma. La historia de los dos lémures de los tiempos primitivos de la evolución, se relaciona con la existencia de los primeros pueblos primitivos que se convirtieron en verdaderas sociedades. Los dos lémures instituyeron un gobierno tribal eficaz, que siguió sin par entre generaciones de proles sucesivas durante muchos milenios. Los Africapithecus fueron los primeros humanos en escena, la primera familia humana desarrollada directamente en la región, la cual la llevo a ser la Raza Homo Sapiens Sapiens de los tiempos presentes.

Hace unos 2,4 millones de años que Lemuria se hundió, fue un continente que existió en la historia, entre los finales de la 3° Raza y los inicios de la 4° Raza, —existió en líneas temporales adyacente a la que se vive actualmente en el Planeta—. Lemuria se hundió, pero no en el sentido de la palabra, ascendió y pasó a otra dimensión de tiempo y espacio con la intención de mantener la puerta abierta a la ascensión de toda la humanidad. En Lemuria tuvo lugar una cantidad de eventos migratorios y episodios relacionados con las tribus primitivas. Desde Lemuria salieron los dos jóvenes para colonizar Africa, fueron los que implantaron el primer organismo humano, pero Lemuria no dejo huellas.

Los representantes lémures-homínidas fueron significativamente más evolucionados que cualquier otro proto-humano, es decir, entre el Homo Primigenius y los primeros ancestros verdaderamente humanos. En ese período de tiempo, los lémures elevaron la vibración de la “infantil humanidad”, y lograron hacer evolucionar la raza humana hasta un punto, en el cual se hizo posible el traslado a otras dimensiones. La “infantil Humanidad Africapitheca” coordinó los tres cuerpos, —el cuerpo astral, mental y emocional—, lo cual fue debido a la asistencia de espíritus que brindaron su mente, de esa forma con los tres cuerpos coordinados, fueron capaces de funcionar en ellos, ser autoconscientes y registrar su individualidad. Durante dicha etapa empezaron a conocer gritos monosilábicos y al final, se hablaba una especie de idioma mezclado con consonantes aspiradas.

Unos cuantos millones de años han transcurrido desde el peregrinaje de los dos “lémures” al Africa, pero la Raza Africapithecus no se desenvolvíó en ese solo lugar, sino que surgieron otros grupos raciales en distintas partes del Planeta. La raza duro unos 2 millones de años y se extinguió en los finales de la 4° Raza, pero no existen evidencias científicas sobre su origen y desarrollo. Miles de años antes de su extinción, los africapithecus habían trasmutado su código genético, —el término “transmutación” implica: “Una forma de cambiar un arquetipo viejo y pasar a un arquetipo nuevo”—. En un sector del Sur de África se fueron generando nuevos grupos raciales y surgió una nueva estirpe denominada “Australopithecus”. Fué un misterio proceso de trasmutación en la 4° Raza, la cual empezó a marchar “very fast” con la evolución humana.

La Raza Australopithecus
La raza “homínida-africapitheca” había mutado hacia una nueva raza, la transición se produjo en África, siendo denominada “Australpitecus”. También es conocida como el “Homínida Sudafricano” por haber hecho su aparición en un sitio denominado Malapa, cerca de Johannesburgo en Sudáfrica.
Hace unos 2,5 millones de años apareció en la región Afar en Etiopía, otra especie “Australpitecus”, una rama separada de la familia original, la cual pudo haber vivido en esa región durante un millón de años. Es la segunda raza más antigua de 4° Raza que se conoce, con características de los primitivos “Africapithecus”. Cerebro grande, bípedos de piernas y brazos largos para trepar a los árboles, caminaban erguido con caderas similares al ser humano actual, y evolucionaron en la fabricación de herramientas

Dada su condición bípeda, los australopitecinos participaban en la actividad de trepar árboles, ese comportamiento arbóreo demostraba una semejanza con los remotos antepasados arbóreos. Caminaban erguidos y comían hojas, frutos y corteza, lo que demuestra que prosperaron y vivieron con sus progenies en entornos boscosos y alrededor de selvas de África. Acuciados por el hambre y el aumento de población, los antepasados de la raza humana salieron de la patria originaria a expandirse por el mundo. Los desplazamientos y cambios de residencia de una región a otra debido a los cambios climáticos, fue una constante en su etapa migratoria,

En los finales de la tercera raza, salieron de África, pero no penetraron mucho en el interior de Asia, fueron impulsados a emigrar desde Egipto hasta el Sáhara Occidental, caminaron grandes distancias buscando refugio, alimentos y agua en otras regiones. La geografía de aquellos tiempos las encaminó hacia el norte, alcanzando cada vez más al norte, hasta que se lo impidió la tercera glaciación que venía avanzando poco a poco, de ese modo se fueron generando grupos tribales que derivaron a otras regiones.

Los Australpitecus aprovecharon los eventos climáticos para entrar en Asia y colonizar nuevos territorios. Formaron una estructura genética compleja, con posiciones estratégicas en África y el resto del continente, y también con zonas aisladas geográficamente por el mar, por el Mediterráneo y el desierto del Sáhara. Las investigaciones migratorias muestran que hace 1,5 millones de años compartieron con tribus de Oriente, Europa y del África Subsahariana. Los peregrinajes y las colonizaciones dejaron al margen a pequeñas tribus australopitecinas como Homo habilis —Este de África—, Homo georgicus —Georgia—, Homo floresiensis —Isla de Flores.

Todas las tribus proto-humanas conocidas y desconocidas que habitaron en África, Asia y Europa. Los antepasados australopitecinos pertenecen a sub-grupos de tribus que abandonaron a Africa para conquistar otras regiones y regresar después a su región de origen. En la medida que iban pasando las generaciones, no era la misma raza proto-homínida del pasado, su capacidad craneana había aumentando, su decodificador mental se desarrollaba y se hacía más sofisticado, incluso creció más de prisa que los “lemures” proto-humanos. Pero el mundo de los Australopitecos estaba cambiando, los cambios climáticos favorecieron la propagación en praderas abiertas, y dieron lugar a nuevos linajes.

Miles de años después habían mutado, habían evolucionado y avanzaban genéticamente. En su corta aparición jugaron un papel importante en la evolución de la raza, procrearon organismos humanos superiormente más desarrollados, de ese modo se estableció una descendencia directa que los llevaría a una raza superior. Durante la Etapa el Paleolítico suceden grandes luchas y batallas por poderes territoriales con otras tribus, los Homo ergaster, Homo rhodesiensis, Homo erectus, Homo antecesor y Homo heidelbergensis, pero los Australopitecos no se extinguieron por las luchas y batallas, sino por agotamiento de su ADN. La raza Australopitecus fue una cultura que dio origen a la Edad de Piedra, un periodo de la prehistoria denominado Paleolítico —Se denomina Edad de Piedra por ser la piedra el material que utilizaron para fabricar y dar forma a sus herramientas.

Los Australpitecus colonizaron el Planeta hasta hace 1 millon de años, pero antes de su extinción, se fue generando en un sector de Europa un nuevo arquetipo. De ese modo surgió una nueva raza denominada Cromagnon, un ancestro del Homos Sapiens, el cual sería el que gobernaría nuestro Planeta y constituiría las naciones que hoy se conocen. Las poblaciones Australopitecus modeladas por una compleja historia evolutiva marcada por diversos movimientos migratorios, fue el resultado de una migración de vuelta a África, tras el contacto con otras raza en Medio Oriente. Al final la Raza Australpitecus se extinguió y quedó primando en Planeta la Raza Cromagnon.

La Raza Cromagnon
Hace unos 1.5 millones de años, antes de que los australopitecinos salieran de África, dieron lugar un nuevo linaje. La Raza Australpitecus fue precedida por una nueva raza denominado “Cromagñón”, la cual tomó su nombre de una cueva en Francia donde fueron encontrados algunos fósiles. En otras regiones existían Neandertals similares a la Cromagñón’s, pero apenas si habían rozado el umbral de la inteligencia. Los Cromagñón no moraban en los árboles, vivía en chozas, pero en casos de urgencia se subían en las ramas. La Cultura Cromagñón experimentó la evolución a un ritmo ‘to walk faster’. Su cuerpo electrónico estaba bien desarrollado, pero su conocimiento era limitado, no tenían lenguaje.

Gracias a las “chispas” evolucionadas que encarnaban en las proles, el desarrollo de la Cultura Cromagñón se hizo “very fast”. Las proles Cromagñón manifestaron un grado de inteligencia más, que sus antecesores “Australpithecus” no lograron en medio millón de años. En la medida que pasaban las generaciones, y mediante sucesivas encarnaciones, el decodificador cerebral de los Cromagñón, comenzó a tener más actividad en los circuitos neuronales, de ese modo la evolución se hizo “very fast”. Las progenies se fueron perfeccionando y en sus primeros años de vida se hacían más receptivas. Marchaban “peri passu” con la evolución.

Descubrieron varios métodos de encender fuego con piedras, conocía su uso, descubrieron su cualidad chispeante y la idea de encenderlo. –Los signos más antiguos del encendido del fuego, datan de hace alrededor de 1.4 millones de años–. Crearon herramientas utilizando materias primas de minería para producir herramientas de de sílex. Llegaron a ser muy expertos en la elaboración de herramientas de piedra, las cuales funcionaba muy bien en sus manos diestras manejando estos implementos. Las “chispas” que encarnaban en la raza, sabían que en el futuro evolucionarían y de esa forma contribuirían a su desarrollo evolutivo.

Las raza Cromagñón’s jugó un papel importante en la evolución de la raza humana, evolucionó de manera diferente a las anteriores, vestían con pieles y utilizaban pinturas rupestres para rituales funerarios, su ADN era igual al humano. Hacían viajes de largas distancias abarcando vastos territorios, viajaban hasta los rincones más remotos del Planeta en busca de minerales y piedras “filosas” antes de que llegaran las extensas capas de hielo, tuvieron que afrontar duras condiciones climáticas, cambios drásticos en los ecosistemas.

Los Cromagñón’s avanzaron hasta Europa, a duras penas hacia el oeste donde establecieron varios asentamientos, separados a lo largo de los grandes ríos que desembocaban en el Mar y donde habitaron por decenas de miles de años. No fueron verdaderos cavernícolas, —en el sentido de la palabra—, aunque posteriormente las últimas capas de hielo llegaron más hacia el sur obligando a sus descendientes a morar en las cuevas. Preferían acampar cerca de los bordes de un bosque y junto a un riachuelo. La raza duro unos 2.5 millones de años, no se extinguió por batallas, llegó a la extinción a mediado de la 4°, los fósiles indican que se extinguió por agotamiento de su ADN. De ese modo se fue generando la raza Neanderthal, la antecesora del humano actual.

La Raza Neanderthals
Durante la 4° Raza hace unos 1.3 millones de años, la Raza Cromagñón fue precedida por los Homos Neanderthalensis, la cual tomó su nombre de un Valle de Neander, Alemania. La raza Neanderthals experimento la evolución a un ritmo ‘to walk faster’. Su cuerpo electrónico se había desarrollado, –El cuerpo electrónico es campo de fuerza que rodea al cuerpo físico, el cuerpo físico o estructura atómica es la forma más densa, actúa en la carne y constituye el registro de la actividad externa de la mente–. Gracias a los espíritus evolucionados, su desarrollo se hizo “very fast”.

Los Neanderthals eran expertos cazadores y andantes completos. Descubrieron el método de encender el fuego e inventaron el hacha de piedra, controlaban el fuego y le daban uso continuado del tiempo. Habitaban en chozas, vestían con pieles y utilizaban pinturas rupestres para sus rituales fúnebres, pero no fueron verdaderos cavernícolas, preferían acampar cerca de los bosques y riachuelos. Fueron los primeros seres humanos en cocinar la carne, los primeros en utilizar el fuego con regularidad para preparar la comida.

Los Neanderthals tenían una sociedad compleja y sofisticada, utilizaba copos afilados de piedra para cortar carne de manera efectiva, además de otras herramientas de silex. Cocían la carne en la punta de un palo y también en piedras calientes; después llegaron a asar trozos grandes al fuego; sus descendientes, sin embargo, casi revirtieron del todo al consumo de la carne cruda. No tardaron en descubrir la lanza y el arpón, y empezaron a servirse de ellos. Tenían pensamientos abstractos y un lenguaje con flexiones, y se fue generando en ellos a nivel genético, la mente reactiva para enfrentar los peligros del entorno, de ese modo empezaron a marchar “peri passu” con la evolución

Posteriormente, las últimas capas de hielo llegaron más hacia el sur, obligando a los descendientes Neanderthals a morar en las cuevas. La geografía de aquellos tiempos indica que hace más de 1.2 millones de años, los Neanderthals tuvieron que afrontar las duras condiciones climáticas que avanzaba, por lo cual se encaminaron hacia el norte y llegaron cada vez, más lejos en sus viajes, pero la glaciación lo impidió seguir, por lo cual se encaminaron al interior de Asia. También vivieron en cuevas en un sitio conocido como Wonderwerk en Sudafrica. Vivieron en forma similar al Cromagñón con poblaciones marcadas por diversos movimientos migratorios afrontando duras competencia ecológica entre ellos.

Las Neanderthals alcanzaron latitudes frías de Europa Septentrional y estuvieron presentes en el Valle de Neander, donde fueron descubiertos algunos fósiles pertenecientes a individuos de la raza. Un estudio sugiere que hace más de 800 mil años conquistaron y evolucionaron en Europa, establecieron sedes en las márgenes septentrionales del Mediterráneo. También establecieron asentamientos en una región llamada Obán, en la región del Mar Caspio, punto de parada en la vuelta hacia el oeste del camino que conducía al norte desde las tierras meridionales de la Mesopotamia, donde siguieron un patrón de crecimiento intermedio entre los Australpithecus y los Cromagñón.

Las migraciones Neanderthals sacaron a la raza de su patria originaria y se expandieron a otras regiones centrales y orientales donde se separaron. A medida que la dispersión de los Neandertales se extendía por otras regiones, la calidad cultural de la raza dio como resultado diferentes tipos raciales en otras regiones. Los fósiles indican que evolucionaron de forma diferente, reafirmando genes con otro color de piel, contrastando con el color las raza anteriores.

La estatura mediana y supermediana de los Neanderthals permaneció estable en el tiempo, —aunque entre ellos se podía encontrar algún individuo bajo o muy alto—. Su ADN era muy similar al humano, pero mediante sucesivas encarnaciones, y en la medida que pasaban las generaciones, su decodificador cerebral comenzó a tener más actividad en los circuitos neuronales. Las progenies Neanderthals tenían una infancia más corta y alcanzaban la madurez antes que otras razas más desarrolladas. En sus primeros años de vida, se hacían más receptivas a los espíritus que encarnaban en ellas, sabían que en el futuro la raza evolucionaría. De ese modo, las progenies se fueron perfeccionando y su evolución se hizo “very fast”.

La 4° Raza Neanderthals duró unos 2.5 millones de años, pero no fueron extinguidos por los Homo Sapiens, fueron extinguidos por agotamiento de su ADN, el cual no dio para más. Los Neandertales de los finales de la 4° Raza fueron los auténticos antepasados inmediatos del Homo Sapiens y antes de finalizar la 4° Raza, los Homo Sapiens trasmutaron el rastro genético de los Neandertales de las poblaciones africanas situadas al sur del Sáhara. Sucedió que su código genético decía que el Neanderthals tenía que vivir dos millones de años, pero murió como raza. Así se fue generando la 5° Raza, la nueva estirpe Homo Sapiens que empezaría a marchar “very fast” con la evolución. El Homo Sapiens que quedó primando en la región de Asia y el Medio Oriente y gobernaría nuestro Planeta, y constituiría las naciones que hoy conocemos en el Planeta.

“La estirpe Homo Sapiens”
En los albores de la raza, las formas perduraban largo tiempo, pero la evolución avanzaba más lentamente, pero con la tendencia al ascenso de todas las cosas, las formas tenían una breve duración, vivían vigorosamente durante un breve período; se movían con rapidez y luego eran reemplazadas por otra forma. En su larga infancia, los Homos Sapiens avanzaron genéticamente y la rapidez de la evolución humana aumentará. La estatura de los Neandertales permaneció estable en el tiempo hasta la aparición del homo sapiens que fue más alto que cualquier otra raza que hubiera existido anteriormente. En ese sentido, el homo sapiens fue el rompedor de la estatura, tanto los hombres como las mujeres fueron ligeramente más altos que los hombres y mujeres neandertales. Presentaba un cuerpo más estrecho, huesos más ligeros, estatura más elevada y piernas más largas.

El homo sapiens, desde su primer eslabón, puede llegar a tener hasta 750 mil de años, hace unos 700 mil años tuvieron su encuentro con los Neanderthals en un lugar del Medio Oriente denominado Mesopotamia. Los Neanderthals y los Homo Sapiens tuvieron un ancestro común y convivieron juntos por otros miles de años, pero con dificultades de supervivencia, porque los Homo Sapiens tenían un espíritu “moyejuo”. Los Homo Sapiens casi diezmaron a los Neanderthales en las luchas territoriales, no podían convivir en forma pacífica, y cuando se dieron cuenta de que habían “diezmado” a los Neanderthales, exclamaron: “Vergación, vencimos a esos “babiecas”. “Nos quedamos con el Planeta…!!!”

La extinción y desaparición de los Neanderthales fue por tres factores:
1.- Suceden grandes batallas con los Neanderthales, grandes luchas por poderes territoriales, donde el homo sapiens, al ser más inteligente y tener más estrategias de combate ganaba las batallas, y de esa forma se fueron diezmando a los hombres, pero con las hembras no se metían.

2.- El código genético de la raza no daba para más. Las hembras eran estériles, no engendraban, su código genético no era compatible con los Homo Sapiens y llegó a su fin.

3.- Los Homo Sapiens se apoderan de las hembras, pero su decodificador aún no tenían un raciocinio elevado, practicaban el sexo, pero por impulso hormonal, y como no tenían el mismo ADN, no engendraban hijos.

La Raza Neanderthales desapareció porque su código genético dijo, que como raza ya no podían seguir. Entonces las hembras paulatinamente se iban volviendo estériles hasta no tener más hijos. Se extinguieron por la conjunción de esos tres factores, lo que hace que quede primando sobre la tierra nuestro antepasado, el Homo Sapiens.

Los Homos Sapiens fueron prósperos cazadores y vivían exclusivamente de la carne y, con excepción se alimentaba con frutas de los árboles. Tenían las piernas largas, lo cual favorecía una mayor zancada para caminar y correr. Esta facultad de anatomía pudo representar una gran ventaja para la supervivencia, al tener que afrontar junto a los Neandertales las duras condiciones climáticas y cambios drásticos en los ecosistemas. Las glaciaciones los obligaban a vivir en cuevas, y adquirieron una notable habilidad para camuflar sus moradas abrigadas y demostraron gran habilidad en construir recintos cerrados de roca para dormir.

En su hábitat disponían de un conjunto herramientas fabricadas, cuchillas de sílex con bordes rectos y agudos que le servían para cortar tejidos blandos, y con hojas de bordes gruesos utilizadas para raspar materiales como madera, pero no fueron verdaderos cavernícolas, prefería acampar cerca de bosque y riachuelos. La larga infancia de los Homo sapiens, –en cierto sentido–, dificultó la supervivencia de las crías durante muchos años, Esto podría haber ser la clave de su éxito del Homo Sapiens en el planeta, respecto a sus otros primos cromañones y neandertales.

La estirpe Homo Sapiens fué más inteligente que la Neanderthal, tenía un cerebro grande, empezó a tener pensamientos abstractos y pensamientos de temor a lo que no entendía y muchos antes dibujaba en las cavernas, pero aun no tenía lenguaje El Homo Sapiens fue el verdadero fundador de la raza humana físicamente estable, el que estableció la descendencia humana, el ancestro más cercano con un ADN totalmente humano. De ese modo, desde un proceso de trasmutación genética que se realizó en el Homo sapiens, surgió el linaje de la nueva raza denominada Homo Sapiens Sapiens, un misterio proceso genético entre la 4° Raza a la 5° Raza, el linaje que finalmente dio lugar al hombre moderno.

3ra. Parte, Evolución de la 5ta. Raza Homo Sapiens Sapien.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Uncategorized y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s